El fuerte olor a humedad de la habitación y la frialdad de sus manos me hacían sentir totalmente susceptible, como jamás lo había estado en mi vida. La confusión de aquella máscara que obstruía mi libre contacto con el aire me provocaba náuseas, y por más que intentaba gritar, vomitar y expresar en sonidos todo el miedo que sentía, era imposible.
Mis ojos apenas permanecían abiertos pero mis fuerzas se perdían cada vez más y más. Mis puños no encontraban a mis enemigos en el oscuro aire que pesaba cada vez más y más, oscuridad que finalmente terminó por apropiarse de mi ser con totalidad. La lucha es ahora mental, las ganas de vivir contra la muerte que me abrazaba cada vez con más y más fuerza. ¿Existe alguien que sea capaz de sobrevivir sin sus funciones vitales? ¡Quiero hacerlo!
¿Quién iba a pensar que el no hacer caso de un aviso tan trivial como "No hablar con extraños" iba a condenarme a todo este dolor? Emprendí un viaje sin retorno en una camuflada funeraria llena de verdugos con ganas de hacer su vida un poquito más cómoda y llenar de nuevos sueños a alguna familia adinerada que puede darse estos gustos. ¿Pero a qué precio? ¿Una vida a cambio de otra?
La última lección de mi vida la aprendí de la peor manera: mi cuerpo abierto de pies a cabeza, mis vísceras como parte de una vitrina comercial y toda la historia de mi vida repartida en diferentes huéspedes que me alojarán de ahora en adelante como parte de ellos. Una parte que no les pertenece y que se me arrebató en un suspiro demasiado corto como para llegar a saborear lo que me significó vivir...
Mis ojos apenas permanecían abiertos pero mis fuerzas se perdían cada vez más y más. Mis puños no encontraban a mis enemigos en el oscuro aire que pesaba cada vez más y más, oscuridad que finalmente terminó por apropiarse de mi ser con totalidad. La lucha es ahora mental, las ganas de vivir contra la muerte que me abrazaba cada vez con más y más fuerza. ¿Existe alguien que sea capaz de sobrevivir sin sus funciones vitales? ¡Quiero hacerlo!
¿Quién iba a pensar que el no hacer caso de un aviso tan trivial como "No hablar con extraños" iba a condenarme a todo este dolor? Emprendí un viaje sin retorno en una camuflada funeraria llena de verdugos con ganas de hacer su vida un poquito más cómoda y llenar de nuevos sueños a alguna familia adinerada que puede darse estos gustos. ¿Pero a qué precio? ¿Una vida a cambio de otra?
La última lección de mi vida la aprendí de la peor manera: mi cuerpo abierto de pies a cabeza, mis vísceras como parte de una vitrina comercial y toda la historia de mi vida repartida en diferentes huéspedes que me alojarán de ahora en adelante como parte de ellos. Una parte que no les pertenece y que se me arrebató en un suspiro demasiado corto como para llegar a saborear lo que me significó vivir...
Lithium and a Lover
Y vamos por otra más, olvidando los recuerdos, ahora tan sólo importa lo que frente a mi se va construyendo. La mente se distorsiona y lo que ha quedado grabado cada vez se difuma más y más, tan sólo somos yo y mi elixir del olvido.
Mi cuerpo parece dejarse llevar cada vez más por el relajo de estar junto a ti, penetras cada una de mis células borrando cualquier rastro de dolor y angustia. La vida no es más que un pasaje rodeado de sombras, el pasado y el futuro no existen en este mundo cuando tomas mi mano e inundas mi mente con tu única poción liberadora.
Ven, ven a mi una vez más para lograr borrar con totalidad el pasado, el presente y el futuro. Debilita y aniquila cada parte de mi ser, que mi mente no exista y el instinto más recóndito de mi profundo interior salga y borre aunque sea por una fracción de segundo mi realidad. Esa realidad que tú, noche a noche, vas convirtiendo en un cuento del pasado, en algo inexistente que no ha dejado huella alguna en mi. Esa realidad que me agobia y me tortura pero que tú con tu dulzura la conviertes en goce.
Y por eso te levanto una vez más, contigo mi copa del olvido, para que tu y yo seamos uno, al menos por lo que dure esta noche de juerga y libertad ¡Salud! Mi amante... y mi droga.