Más macabra inspiración :) ...
Puro Teatro
Abre el telón un día más. No necesito maquillaje ni máscaras que cubran este hedor. Ya son parte de mi, mis mentiras y mi falso mundo que de pie me mira sonriente esperando otro show. Les gusto, ¡así es! No necesito quitar el personaje, mostrar la realidad, este teatro funciona mejor que toda la mugre que yace detrás.
Toda la sangre, las heridas y las cicatrices quedan cubiertas con este eterno maquillaje que nunca se quitará. Como dicen en este rubro, el personaje se comió al actor, y sí, así es. Este sonriente personaje me consumió y se apoderó de mí, cubriendo de alegría el sombrío mundo de este solitario actor, ese que al bajar el telón se ahoga en su propia obra llamada vivir.
¡Miedo, envuélveme!
Puro Teatro
Abre el telón un día más. No necesito maquillaje ni máscaras que cubran este hedor. Ya son parte de mi, mis mentiras y mi falso mundo que de pie me mira sonriente esperando otro show. Les gusto, ¡así es! No necesito quitar el personaje, mostrar la realidad, este teatro funciona mejor que toda la mugre que yace detrás.
Toda la sangre, las heridas y las cicatrices quedan cubiertas con este eterno maquillaje que nunca se quitará. Como dicen en este rubro, el personaje se comió al actor, y sí, así es. Este sonriente personaje me consumió y se apoderó de mí, cubriendo de alegría el sombrío mundo de este solitario actor, ese que al bajar el telón se ahoga en su propia obra llamada vivir.
¡Miedo, envuélveme!
Es el pánico quien llena este vacío. El horror me da su mano y me domina hasta hacerme su dueño y señor. No tengo más y mejor amigo que el miedo... ¡sí!
El miedo no me deja, no me traiciona ni me recrimina. Nunca dice que no cuando le llamo y siempre está ahí disponible para hacerme compañía.
¡Pánico, horror, desolación, son lo único que me queda!
No abandonen a este perdido viajero que naufragó en la peor historia de terror jamás contada... la realidad.
El miedo no me deja, no me traiciona ni me recrimina. Nunca dice que no cuando le llamo y siempre está ahí disponible para hacerme compañía.
¡Pánico, horror, desolación, son lo único que me queda!
No abandonen a este perdido viajero que naufragó en la peor historia de terror jamás contada... la realidad.