martes, 12 de julio de 2016

Gélido

El frío antártico quema mi corazón cuando inundas nuestra desazón con tu oscura frialdad
La nieve cae desde nuestro cielo gris y turbulento, sin dejar un espacio para observar
La tormenta acecha en nuestra realidad y agita lo más profundo de nuestro interminable mar

Despierta, joven navegante, y mira el sol que yace en el infinito y más allá
Abrígame con tu frío eterno y penetrante hasta congelar mi alma y mi sol
Y no dejes de enfriar nuestro mundo,h asta que este infinito témpano de hielo se quiebre, para nunca volver a armarse jamás...