martes, 20 de octubre de 2009

Angustia

Entre la incertudumbre y la desesperación hay una delgada línea que bordea ambos sentimientos sin involucrarse con ninguno. En esa delgada línea camino, un contínuo circuito de equilibrio que me lanza de un lado al otro, el vaivén de la incertidumbre y la desesperación que acrecienta en mi el poder de la maldita angustia.

En la delgada línea de la angustia que se eleva hasta el infinito y vuelve a caer, la delgada línea de la angustia que me recuerda por periodos largos de tiempo que aún existe y se extiende hacia un maldito infinito. Todo lo que parecía sol era producto de una rápida caída hasta regresar al eterno y maldito ascenso. ¡Hasta la cima, porque quiero volver a caer!

miércoles, 14 de octubre de 2009

El gran silencio

Hay veces donde él quiere gritarlo todo, eliminar toda la basura que hay en su interior, pero prefiere guardarla hasta que la putrefacción llegue a sus huesos, hasta que sea tanto el dolor y la angustia que la única manera de quitarla sea por las lágrimas que finalmente recoge su piel y recicla en nuevos dolores.

Es el silencio, esa eterna ausencia de sonido que ha intentado mantener con el mundo, contra ese mundo que ha sido un completo mudo contra él. Ese mundo que tal vez ha gritado, ha expresado verdades, mentiras, realidades, pero que no ha sido capaz de acogerlo, abrazarlo en su vida eterna en silencios que ha decidido mantener. Un silencio lleno de protagonistas, tantos que es preferible no hablarlo con ellos, y que a la hora de incluir nuevos posibles auditores, terminan siempre siendo protagonistas de esta interminable historia sin fin.

Es el gran silencio, el eterno silencio que es preferible carcomer hasta que los huesos no puedan mantenerse en pie, porque él prefiere eso, que el dolor sea tanto que caiga antes que caer frente a los protagonistas de su eterno dolor, el eterno silencio de un desaparecido del mundo que prefiere callar.

sábado, 10 de octubre de 2009

Contratos de la vida

Se pasean como una lista de supermercado, viendo los precios, la calidad, su dulzura y conveniencia. Su precio puede no ser en monedas, incluso no es visible, pero basta como iniciar el contacto para conocerlo lentamente. El proceso no es corto, las letras chicas van apareciéndose sorpresivamente, enseñándonos que nada está dicho. Tal vez no sea el que buscamos, pero nuestra firma se estampa en él por periodos claves y específicos, tal vez pasemos por alto algunos más importantes, pero finalmente son los que escogemos.

Tal vez sea un contrato que nos amarre de por vida, porque no necesitamos un papel para afirmarnos a algo que lo trascienda. Los contratos en la vida no son sólo palabras, son hechos, personas, situaciones, y son nuestra esencia expresada en algo material.

martes, 6 de octubre de 2009

Eco...

Y todo se vuelve a repetir, resuenan entre las paredes de las frías cavernas los demonios que estaban allí, esperándome expectantes para encararme que todo sigue tal cual ha estado siempre. Un maldito deja vú constante de desesperanza que regresa en una oscilación eterna de maldad y oscuridad, las tinieblas que van llenándose de luces efímeras y distantes que sólo son casualidades en una eterna sombra que pareciera no tener un final.
El maldito extranjero camina como un ciego en una ruta llena de eternas trampas en las que cae como un ingenuo ignorante. El maldito extranjero sigue buscando, palpando, rompiendo sus manos. El maldito extranjero y su eterna historia de repeticiones, su infinito eco de tiniebla que parece nunca acabar...

lunes, 5 de octubre de 2009

¡Es lo que hay!

No fueron las instrucciones indicadas, no fue lo que quería oir, pero sigue andando. Lo peor que puede hacer es pensar en dejar de funcionar, dejar de impulsarse hacia la vida, saltar, correr y volar. Porque es ese vuelo el que le da sentido a su funcionar, fabricarse a sí mismo la vida, su suerte y la de quienes le rodean. Tal vez no sea lo mejor, no sea lo deseado, no sea lo añorado durante años, pero como el viejo sabio que tanto admiró le dijo, es lo que tocó. Y eso que tocó hay que quererlo, cuidarlo y protegerlo, ayudar a que sea algo mejor y por qué no, pulirlo y trabajarlo. Porque en esta vida nada está dicho hasta que uno muere, porque en su vida nada va a estar escrito hasta que él mismo decida escribirlo con letras de sangre en su piel que nunca borrará.

viernes, 2 de octubre de 2009

Destripado

Destroza una vez más mi cuerpo, te lo pido entre los últimos suspiros que llenan de oxígeno mi dispersa mente. Desgarra una vez más de mi carne, esparce mis vísceras entre tus manos, acaricia hasta el más sanguinolento trozo mío, siente el éxtasis del dolor siento, goza con lo que gozaste durante años, y que tú mismo causaste una y otra vez. Este maldito dolor, esta puñalada sangrienta que das contra mi cuerpo que lentamente se convierte en un podrido cadáver.

Destripado estuve, estoy y estaré...

jueves, 1 de octubre de 2009

Ceros...



De una u otra forma todo vuelve a reconstruirse, a comenzar desde cero y tal vez desde un cero que está más allá de otros tantos ceros en la vida. Engaños, mentiras, caretas, todo un arsenal defensivo contra ataques que tal vez jamás fueron, que sólo inventó en su mente contra una guerra que el mundo daba contra su persona. Tal vez él estuvo en estado bélico, en espera de enemigos que se difumaban en su falacia misma de la inexistencia, buscando la maldad que sólo estaba en su corazón atormentándole.

Sólo los hombres mueren, el mundo sigue girando por siempre, demostrando que el ciclo no existe, sólo los ceros que van iniciándose entre tormentos, risas y llantos. Y esta guerra no era más que una venda en sus ojos que expectantes esperaban por ese inicio que tal vez nunca tuvo. Inicios, comienzos de cosas nuevas que a si mismo se negó, pero que ahora abraza con fuerza, tal como un niño descubre en la maravilla de un juguete nuevo todo un nuevo mundo que conquistar.

Porque el ciego que no quiere ver tal vez nunca vea ese amanecer que se abre frente a sus ojos, porque si ha querido ver tormentas durante su vida, las ha tenido una y otra vez. Ahora aprende a observar la vida sin ataduras, sin vendas que impidan apreciar la realidad. No todo es bello, no todo es perfecto, todas las mentiras de las que tuvo miedo están, pero para eso están, para vivirlas y sentirlas minuto a minuto. Desde hoy ese hombre, ese niño interno, comienza el viaje verdadero por la vida que él deseó vivir, sentir y disfrutar. Esa vida que entre alegrías y penas va a brindarle y demostrarle que aunque él muera, el mundo seguirá existiendo y dando otras tantas sensaciones a los terranales hombres que pasan, y sólo pasan. Porque eso aprendió, pasamos... y nuestro paso debe valer por una eternidad que no se nos concedió.