¿Por dónde comenzar a armarte, si te encuentras destrozado en miles de pedacitos dispersos por el universo?
¿Cómo escapar, si mis piernas no tienen la fuerza siquiera para dar un simple paso?
La costumbre, el hambre, la soledad. Todo conjuga en una amalgama maldita llena de dolor infinito que me aprisiona y tortura cada vez que me torturas.
¿Cómo huir, si no quiero hacerlo?
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